Epidemiología
de VIH y SIDA
El Síndrome de Inmunodeficiencia
Adquirida (SIDA) se describió en 1981, en un grupo de hombres jóvenes, de
tendencia homosexual, que presentaron sarcoma de Kaposi, tumor poco frecuente
en la población humana, incluso entre inmunodeprimidos, y neumonía por Pneumocystis
carinii, hoy Pneumocystis jiroveci.
En el último informe de personas
infectadas con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) y portadoras de SIDA,
se estimó que en diciembre de 2006, alrededor de 39,5 millones de personas en
el mundo vivían con el virus; de ellas, 37 millones eran adultos, de los cuales
17 millones eran mujeres y 2,3 millones eran menores de 15 años. Durante 2006
hubo 4,3 millones de nuevos infectados, de los cuales 3,8 millones de casos se produjeron
en adultos y el resto, en menores de 15 años y durante ese año hubo 2,9
millones de defunciones por SIDA (2,6 de éstas, en adultos).
De los 40 millones de personas que
vivían con el VIH en el mundo en el año 2006, más de la mitad, es decir, casi
25 millones de personas, vivían en África subsahariana, hecho muy preocupante,
porque en esta zona, al igual que en Europa Oriental y Asia, no hay acceso
adecuado al tratamiento con triterapia. De los 4,3 millones de casos nuevos que
hubo en 2006, casi 3 millones ocurrieron en África subsahariana, mientras que
en América Latina hubo 140.000 nuevas infecciones durante ese año. En cuanto a
los fallecimientos, de los 3 millones ocurridos en 2006, más de 2 millones
ocurrieron en África subsahariana. En algunas zonas de África, más de 30% de la
población está infectada con el virus.
CARACTERISTICAS Y ESTRUCTURA DEL VIH

El genoma es
relativamente pequeño: contiene poco menos de 10.000 pares de bases y posee
tres genes estructurales, que son los genes gag, pol y env. El gen gag codifica
para proteínas de la nucleocápside y la matriz, el pol codifica para las
enzimas del virus y el gen env codifica para el precursor gp160, que da origen
a las dos glicoproteínas de envoltura, la gp120 y la gp41. Hay por lo menos
seis otros genes importantes en la regulación de la expresión y de la
replicación del virus. En ambos extremos del genoma se ubican las LTR (regiones
laterales del genoma), que corresponden a secuencias nucleotídicas repetidas
que permiten que el virus se inserte al azar en el genoma humano. La gp120
tiene seis dominios constantes y cinco dominios variables.
El VIH consiste de cuatro
partes principales: el material genético del VIH consiste de dos moléculas
idénticas de ARN (ácido ribonucleíco); capas de proteína, donde hay dos capas:
una capa interna en forma de almendra llamada cápsula que rodea el material
genético y una externa llamada matriz; una envoltura, hecha de lípidos y proteína,
que rodea al virus; y enzimas que ayudan al virus a infectar a la célula y
construir nuevos virus
HIV GENES Y SU FUNCION
CICLO
DEL VIH
Enlace y fusión:
El VIH empieza su ciclo de vida cuando se liga a un receptor CD4 y a uno de dos
co-receptores en la superficie de un linfocito T CD4+. Luego el virus se
fusiona con la célula anfitriona. Después de la fusión, el virus libera el ARN,
su material genético, dentro de la célula anfitriona.
Transcripción
inversa: Una enzima del VIH, conocida
como transcriptasa inversa convierte la cadena simple del ARN vírico en cadena
doble de ADN vírico.
Integración: El nuevo ADN del VIH que se forma entra al
núcleo de la célula anfitriona, donde una enzima del VIH llamada integrasa
"esconde" el ADN vírico dentro del propio ADN de la célula
anfitriona. El ADN del VIH integrado se llama provirus. El provirus puede
permanecer inactivo por varios años sin producir nuevas copias del VIH o
produciendo muy pocas.
Transcripción: Cuando la célula anfitriona recibe señal para
volverse activa, el provirus usa una enzima anfitriona llamada polimerasa del
ARN para crear copias del material genómico del VIH y segmentos más cortos del
ARN conocidos como ARN mensajero (ARNm). El ARNm se utiliza como modelo o
patrón para la formación de cadenas largas de proteínas del VIH.
Ensamblaje: La enzima del VIH llamada proteasa divide las
cadenas largas de proteínas del VIH en pequeñas proteínas individuales. A
medida que las proteínas pequeñas del VIH se unen a las copias del material
genético del ARN del VIH, se ensambla una nueva partícula del virus.
Gemación: El nuevo virus ensamblado "brota" de
la célula anfitriona. Durante la gemación, el nuevo virus acapara parte de la
envoltura exterior de la célula. A esta envoltura, que actúa como
recubrimiento, le brotan combinaciones de proteína y azúcar, conocidas como
glucoproteínas del VIH. Estas glucoproteínas del VIH son necesarias para que el
virus se ligue al CD4 y a los co-receptores. Las nuevas copias del VIH pueden
ahora pasar a infectar a otras células.
Hallazgo del escondite del VIH
¿Cómo actúa el VIH en el cuerpo humano?

VIH es la sigla correspondiente a “virus de la
inmunodeficiencia humana”. Es un retrovirus que infecta las células del sistema
inmunitario (principalmente las células T CD4 positivas y los macrófagos,
componentes clave del sistema inmunitario celular) y destruye o daña su
funcionamiento. La infección por este virus provoca un deterioro progresivo del
sistema inmunitario, lo que deriva en "inmunodeficiencia".
Se considera que el sistema inmunitario es deficiente cuando no puede cumplir
su función de combatir las infecciones y las enfermedades. Las personas
inmunodeficientes son más vulnerables a diversas infecciones, la mayoría de las
cuales es poco común entre personas sin inmunodeficiencia. Las infecciones
asociadas con la inmunodeficiencia grave se conocen como "infecciones
oportunistas", ya que aprovechan la debilidad del sistema
inmunitario.
¿Qué es el sida?
Sida es un
término que corresponde a “síndrome de inmunodeficiencia adquirida” y
constituye una definición de vigilancia basada en indicios, síntomas,
infecciones y cánceres asociados con la deficiencia del sistema inmunitario que
resulta de la infección por el VIH.
Desde la aparición del virus
de inmunodeficiencia humana (VIH) se han realizado diversas y arduas
investigaciones en aras de encontrar cómo es que actúa el mortal virus, pues se
sabe que éste posee una extraordinaria capacidad para esconderse del sistema
inmune y evitar ser destruido.
Ahora, gracias a una reciente
investigación conjunta entre científicos del Centro Médico de la Universidad de
Rohester y de la Universidad de Emory, se sabe cómo,mediante un método de
adaptación al medio donde se aloja, se esconde este virus sin ser detectado por
los sistemas especializados del cuerpo.
El VIH se centra en realizar
un despiadado ataque contra el sistema inmunológico, desde su 'trinchera'
arrasa con él y el organismo no puede localizarlo. Durante más de 30 años los
investigadores han hecho numerosas investigaciones y finalmente concluyen que
el virus se esconde en un tipo de células inmunes, denominadas macrófagos,
donde es capaz de permanecer durante décadas.
Baek Kim, quien dirigió el
estudio, comenta que lo más sorprendente es que los macrófagos son las células
responsables de eliminar a todos los cuerpos extraños que se introducen en el
organismo, como bacterias y sustancias de desecho.
Para que un virus lleve a cabo
su contagio necesita 'replicarse' en las células, una vez hecho esto tendrá la
capacidad de reproducirse e infectar a nuevos huéspedes.
El doctor Kim y su equipo
descubrieron que cuando el VIH está dentro del macrófago no dispone de una
molécula para replicarse y, ante eso, utiliza otra molécula que los macrófagos
poseen en grandes cantidades, llamada rNTP (ribonucleótido trifosfato).
"El virus normalmente
utilizaría dNTP (desoxirribonucleótido trifosfato) para efectuar su trabajo de
replicación, pero el dNTP es muy escaso dentro del macrófago, por ello el VIH
comienza a usar rNTP -muy similar desde una perspectiva química.
Esto resultó sorprendente,
aunque lo único que quiere el virus es concretar su replicación, y para ello
utilizará cualquier recurso que tenga disponible". Al conocer esto los
investigadores realizaron análisis de laboratorio en los cuales bloquearon la
capacidad del VIH para acceder al rNTP. Descubrieron que el virus perdió casi
90% de su capacidad para replicarse.
"Los medicamentos
actuales fueron desarrollados para trabajar cuando la infección ya ha salido de
los macrófagos y las células T. Quizás podríamos crear un microbicida que
detenga o limite la actividad del virus mucho más temprano", comentaron
los científicos.
Bibliografía
www.biblioteca-medica.com.ar

